Aedifica

Arquitectura en primera persona

Aroma de hogar

Sobre la aromaterapia se ha hablado mucho en los últimos tiempos, contando esta técnica tanto con firmes defensores como con acérrimos detractores. No obstante, y partiendo de que no es nuestra intención polemizar acerca de sus posibles usos medicinales, hoy vamos a aportar algunas ideas acerca de cómo perfumar nuestro hogar.

El olfato no sólo es uno de nuestros sentidos con mayor poder evocador, sino que, además, influye notablemente en nuestra percepción. Por tanto, una casa con un olor agradable es una casa en la que es más agradable estar. Y para lograr este propósito, podemos echar mano de:

  • Ambientadores tradicionales. El clásico spray de toda la vida es útil para momentos puntuales, pero dado que su envase y modo de empleo no suelen ser muy respetuosos con el medio ambiente, no conviene abusar de ellos.
  • Ambientadores eléctricos. Tienen una gran ventaja y es que la mayoría son regulables en intensidad e, incluso, algunos ofrecen la posibilidad de seleccionar entre varias fragancias en un único dispositivo. Además, aquellas personas a las que no les haga gracia tener un aparato más permanentemente conectado a la red eléctrica pueden optar por las versiones a pilas.
  • Aceites, varillas y conos de incienso para quemar. También recomendables sólo para circunstancias muy determinadas y de uso esporádico, dada su gran capacidad de impregnación.
  • Velas perfumadas. De uso igualmente ocasional, pueden ser muy agradables, por ejemplo, a la hora de darse un baño. Por supuesto, tanto en este caso como en el anterior, hay que tener muchísimo cuidado y permanecer siempre atentos para evitar riesgos de incendio.
  • Bolsitas de popurrís aromáticos, ambientadores de varilla, etc. Suelen ser fragancias más suaves y, a la larga, más agradables. Hay muchísimas variedades, así que busca hasta que encuentres aquella (o aquellas) que mejor te van.
  • Saquitos perfumados para armarios, cajones, etc. También son una buena idea. Verás qué agradable resulta cuando abras un cajón y notes tu fragancia preferida.

Algunos consejos adicionales:

  • Antes de pensar en aromatizar tu casa, comienza siempre por airearla. Si no lo haces, tan sólo estarás encubriendo los olores y, a la larga, crearás un ambiente viciado y nada agradable.
  • En la medida de lo posible, emplea productos naturales antes que químicos. Por ejemplo, pon una planta en casa, coloca un ramito de hierbas aromáticas, hierve agua con limones, etc.
  • No mezcles olores. No es nada recomendable tener la casa llena de productos aromáticos porque lo único que conseguirás será saturar los sentidos. Como en otros casos, aquí también “menos es más”.


Y si se te ocurre alguna idea más para aromatizar…

¡Cuéntanosla!

¿Qué piensas?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *