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Arquitectura en primera persona

Distribución de una domus romana: el tablinum

Del latín tabula, tabla, era una sala generalmente situada al fondo del atrium y opuesta al vestíbulo de la entrada, entre las alae; abierta a la parte trasera del peristrilo mediante una gran ventana o con una antesala, celosía o cortina, que pasaría después al mundo romano.

Cuando el tablinum estaba separado del atrium por una cortina, normalmente estaba separada del jardín adosado por un tabique de madera, que solía retirarse durante el buen tiempo. A veces, para evitar que el tablinum se convirtiese en una estancia de paso, la comunicación entre el atrium y el el peristylium se hacía a través de un corredor llamado andron. Sobre él se situaba el cenaculum [1].

El tablinum era la “oficina” en una casa romana, el centro de recepción y trabajo del pater familias para los negocios, donde recibiría a sus cliente. Era originalmente el dormitorio principal, pero a partir de la época helenística, se convirtió en la estancia más importante de la casa como oficina principal y sala abovedada de recepción para el señor de la casa. Para impresionar a los visitantes o clientes, se cuidaba especialmente su decoración, con las paredes ricamente cubiertas con frescos, con bustos de la familia sobre pedestales a ambos lados de la sala y con lujoso mobiliario.

La habitación guardaba también los documentos y recuerdos de la familia: objetos, retratos de los antepasados o estatuas que se reunían en torno a un altar doméstico llamado lararium. También era el lugar donde el dominus trabajaba, escribía e impartía las órdenes.

Para Vitrubio, la sala debía tener el doble de longitud que de anchura y su altura debía ser la mitad de la suma de la longitud y la anchura, a no ser que sea cuadrada, en cuyo caso, la altura será vez y media la longitud del lado.

Es una habitación de representación social, un despacho y archivo de documentos donde el pater familias, señor de la casa, se sentaba en el solium[2] y recibía amici[3]  y clientes (turba) por orden de importancia para la salutatio, ritual matutino en el que se rendía pleitesía o se solicitaban favores o consejos.

Los clientes debían vestir toga, dirigirse al señor como dominus, acompañarle posteriormente a su paseo por el foro en un acto de ostentación de poder y aplaudirle si participaba en algún acto público. A cambio se les entregaba la esportula, una cestita con alimentos para la cena, que acabó siendo sustituida por unas monedas.

Para recibir a los amici se daba privacidad a la estancia corriendo unas cortinas. Su ubicación en el atrium, con vanos abiertos al peristylium, los artesonados y decoración musivaria y pictórica lujosa, subrayan que es el centro neurálgico de la domus.

 


Bibliografía: http://www.domuspompeiana.com


 

[1] comedor de diario de la familia

[2] una suerte de trono

[3] amigos, hombres libres, ricos y poderosos

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