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Arquitectura en primera persona

Distribución de una domus romana: El cubiculum

Cubiculum (castellanizado cubículo) es la palabra latina para designar las habitaciones de la domus que se disponían en torno a atrium y cuya función era dormitorio pero que extendió su significado para designar también las cámaras funerarias de las catacumbas romanas.

Casa de los Mármoles

Casa de los Mármoles

El dormitorio era de dimensiones modestas y con ventanas pequeñas pero lujosamente decorado con frescos, bóvedas y artesonados. En la Casa de los Mármoles (cuya planta se representa) existen cuatro de ellas, alrededor del atrium. Tres consecutivas en el ala este y una, junto a tablinum, en el ala este.

Pese a su carácter íntimo, los cubicula se situaban en los laterales del atrium o del peristylium. En las viviendas con plantas altas se ubicaban en éstas, permitiendo la seguridad de la altura abrir ventanas más grandes. En las grandes villas los dormitorios se ubicaban en una diaeta, pabellón apartado del núcleo principal de la casa, decorado con frescos de jardines.
A los huéspedes se les acogía en el hospitium, un apartamento al que se podía acceder desde la calle o el peristylium.

Los dormitorios tenían guardianes en sus puertas, los custos y esclavos ayudantes de cámara, los cubicularii, siendo puestos de confianza y privilegio con gran ascendencia sobre el dominus, que los tenían como confidentes. Éstos dormían en la antecámara del cubiculum o ante su puerta.

El mobiliario era escaso: lechos, mesillas, baúles para ropa, sillas,…y a esto sumamos elementos destinados al aseo y acicalamiento, ya que el cubiculum no sólo servía para dormir, era también la estancia donde se lavaban al levantarse, se vestían y acicalaban. También se tomaba allí el ientaculum” la primera comida del día. En ocasiones la recepción de visitas se realizaba en los cubicula, bien porque eran amici, personas de confianza, o porque el tema de la recepción era urgente.

Las mujeres tenían para su servicio en el cubiculum una multitud de esclavas, cada una especialidad en una sola función (guardar la ropa, maquillar, peinar, abanicar, enjoyar,…). Estas esclavas iban desnudas de cintura para arriba porque cuando la domina no estaba satisfecha con sus cuidados les pinchaba con un alfiler en la parte desnuda hasta ver cómo corría la sangre. Por su parte el dominus tenía sus esclavos, como el tonsor, que le afeitaba.

Cada uno de ellos tenía su cubiculum con su lecho. No existía la cama de matrimonio y lo más próximo a ella es el lectus genialis o lecho nupcial donde se consumaba el matrimonio, que en sus orígenes estaba situado en el tablinum. Esto era así porque los matrimonios eran de conveniencia y su único fin era la perpetuación de la estirpe.

Antes del matrimonio era común que el hombre mantuviera relaciones con otros hombres siempre y cuando tuviera la posición activa y dominante, porque lo que importaba no era el objeto de placer, sino la manifestación de poder. La noche de bodas era la única ocasión en que se permitía al hombre sodomizar a la mujer, pero de ahí en adelante sus relaciones tenían por objeto la gestación. Si en esa noche el marido no era capaz de desflorar a la mujer, ésta lo hacía con el fascinum (falo) de una estatua del dios Priapo.

Al dominus le estaba permitido buscar los placeres fuera del matrimonio, muchas veces con esclavas o esclavos de su propiedad, a lo cual tenía derecho porque estaba utilizando un bien que le pertenecía. A la domina se le exigía aparentar castidad, esto es, buscaba los placeres igual que el marido, pero debía ser discreta, ya que si era descubierta el marido podía repudiarla e incluso ejecutarla.


Bibliografía: http://www.domuspompeiana.com

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